Hace mucho tiempo que no escribo en el blog. La falta de tiempo, la apatía general, la desgana y follones que han derivado de las opiniones vertidas en este blog me han hecho colgar la toalla durante un tiempo. Pero hoy retomo con ganas para hablar de la mayor mierda de la que he oído hablar en mucho tiempo, una muestra tan magna de la suprema estupidez humana que me hace estremecer. Les hablo de las mierdas de las pulsericas con el "logotipo", "anagrama", "holograma", "iman", "chapita", "transmisor de frecuencia", "balanza del equilibrio" que parece que se están poniendo de moda. Sin dejarme llevar por el insulto fácil de quien vende un producto al que cada vez le llama de una forma distinta y se deja llevar por razonamientos estúpidos y pueriles propios de películas de ciencia ficción de serie B o por analfabetos integrales, quisiera centrarme en otro aspecto. La estupiez humana.
Esta situación de la pulserita y demás chorradas siempre me recuerda a un sketch de los Simpsons (como dice mi hermano, en esta sociedad, el fruto de la sabiduría y los ejemplos no viene de los filósofos ni los sabios, sino de los capítulos de los Simpsons... ¿quien no ha puesto alguna vez como ejemplo o prueba algo que ha visto hacer en los Simpsons? ¿Quien no ha utilizado alguna frase o cita de Homer alguna vez en su vida? Se merece tema aparte...).
El sketch al que me refiero es al de la piedra espanta-tigres. Lisa convence a su padre (que encaja en el estereotipo de estúpido medio) de que una simple piedra es capaz de espantar tigres. Como no se ve ningún tigre cerca, Homer decide comprársela... (podría vídeo, pero se ve que a alguien le rasca el bolsillo todo el tema de los derechos de autor...).
Y ese es al tema al que voy, que la gente se cree estas chorradas, estas estupideces propias de los embaucadores del antiguo oeste que llegaban al pueblo a vender en sus carromatos maravillas que prometían curar todos los males habidos o por haber. Y claro, la gente, por si acaso, se los compraba con el pretexto de ¿y si funciona? ¿voy a ser el único tonto que no lo ha comprado?
Y con las pulseritaschorras pues pasa lo mismo... y eso sin contar con el sentido "estético". Oh mira, esa choni va a la moda, lleva una pulserita mágica que equilibra la canalización de las energías del cuerpo, seguro que es capaz de alcanzar posturas imposibles del kamasutra solo por llevar una mierda de plástico malo en el brazo.
En ocasiones, me siento como si fuese el único gilipollas que pasa de todas estas chorradas. ¿Hay algún estudio cintífico que avale los resultados milagrosos de las mierdas estas? ¿Alguna experiencia que no tenga que ver con el efecto placebo y con trucos propios de mentalistas (por cierto, gran serie el mentalista)? ¿Alguna opinión de alguien que no parezca el padre, la tía, la sobrina,... del de las pulseritas o que no tenga cara de decir "lo que tengo que hacer para ganarme la vida"?
Desde aquí aviso, como vea a alguien con una pulserita de estas, le voy a arrear una hostia sin mediar palabra. No penséis que soy agresivo, si las pulseritas estas son tan estupendas, digo yo que al tener la frecuencia de la energía del cuerpo canalizada en el equilibro (e imagino que sintonizada con la radio o ya puestos la TDT, nos vayamos a perder mientras alguna de las chorradas de la tía que se hizo famosa por tocarle la chorra a un torero... al fin y al cabo, a todo le están poniendo TDT últimamente...) pues será capaz de esquivar el ataque o al menos, ser capaz de quedarse totalmente impasible al recibir la leche. ¿Alguien recuerda el breve combate entre Satán y Cell en Dragon Ball Z? Pues digo yo que la pulserita que cuesta más de 30 eurazos será capaz de algo como eso ¿no?
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